1 de mayo de 2017

Observación del cielo desde cero. Los fundamentos.

Llevo algunos años practicando la observación astronómica. Volviendo atrás y mirando los errores que he cometido, he llegado a la conclusión de que para disfrutar al máximo de esta afición y no acabar desanimándose hay que empezar dando unos pasos básicos con cierto orden.

Recomiendo que antes de llegar al momento de la elección de un telescopio se den cuatro pasos esenciales:

Aprender un mínimo de teoría y de práctica. Por ejemplo con el curso de Astronomía de Astronum, y también el de Astrored. Se pueden hacer en dos o tres meses sin mucho esfuerzo.

Al mismo tiempo dedicar algunos meses a la observación a simple vista:

- Identificar las principales constelaciones que a lo largo del año van siendo visibles. Al principio con la guía de un planisferio como este, hasta que se puedan localizar sin ayuda alguna.
- Dentro de las constelaciones, aprender la posición y nombre de las estrellas más brillantes (Sirio, Rigel, Betelgeuse, Mizar, Alcor, etc).
- Aprender de memoria el nombre y posición de los mares de la Luna. Observar cómo su salida se retrasa unos cincuenta minutos cada día (o cada noche), y la evolución de su fase.
- Observar los planetas y su movimiento a lo largo de las semanas, respecto a las estrellas de fondo (Venus, Marte, Júpiter, Saturno y con algo de más dificultad Mercurio).
- Buscar los satélites artificiales que pasan de vez en cuando como puntitos amarillentos, y siguiendo una misma ruta, como si fueran por una autopista invisible.
-  En un lugar urbano, ver el cúmulo de las Pléyades, el de las Híadas, la nebulosa de Orión, tratar de desdoblar Mizar y Alcor, y en lugares muy oscuros el cúmulo del Pesebre y la galaxia de Andrómeda.
- Acudir a un lugar oscuro a presenciar alguna lluvia de estrellas.

Ya sabemos el nombre y situación de las principales constelaciones y algunos objetos de cielo profundo, las principales características de la Luna, y el movimiento de los planetas. Es el momento de dedicar al menos uno o dos años a la observación con prismáticos.

Buscad unos de calidad, que podáis utilizar con o sin trípode pero sobre todo sin demasiadas complicaciones. Yo he tenido en mis manos unos 10x50, unos 15x70 y unos 20x80, además de un par de telescopios y puedo decir que con unos 10x50 multicoated con vidrios Bak-4 de los de 90 euros, tenéis para años de entretenimiento.

Buscar, anotar y, mejor todavía, dibujar lo que se ve a través de ellos. Tenemos a nuestro alcance la mayoría de los objetos Messier y decenas de NGC e IC. Identificar las estrellas dobles y variables más brillantes, colores, ángulos y y comenzad con la búsqueda de asteroides como Vesta y su movimiento relativo en el cielo.

Os recomiendo este lugar de la web de "El cielo del mes". Con mapas básicos de todas las constelaciones y la posición de los objetos más destacados. En estos dos enlaces tenemos una guía para observar dobles y variables con prismáticos:

Dobles
Variables

Apuntando a La Luna veremos decenas de cráteres, valles y montes, en el Sistema Solar veremos el diminuto disco en fase de Venus, Júpiter y sus cuatro satélites que se van moviendo alrededor de él, Saturno con forma de pequeño óvalo y Titán con suerte y desde un lugar oscuro...

4º Con uno o dos años de experiencia con los prismáticos la vista debe estar entrenada para captar el más mínimo detalle. Ahora sí es momento de pensar en comprar el primer telescopio. Recomiendo como mínimo un refractor de 90 milímetros f10 o un reflector de 114 mm, en ambos casos sobre una Eq-3. Pero considero que el refractor es mejor porque requiere menos mantenimiento.

Hay quien prefiere comprarse unos prismáticos gigantes en vez de un telescopio. Eso lo incluyo también el paso número 4. Yo he tenido unos Zeus 20x80 que me han ofrecido las mejores imágenes de galaxias, nebulosas y cúmulos que jamás he visto, y eso que también he observado por telescopios de aperturas mayores.

Por otro lado hay mucha gente que practica la observación astronómica con prismáticos y está tan contenta con su facilidad de uso y rapidez de instalación, que nunca siente la necesidad de comprar un telescopio. Personalmente, cansado de arrastrar durante años los casi veinte kilos de telescopio, montura y oculares hasta el campo, acabé vendiéndolo todo y volviendo a la "sencillez" de mis 10x50 con los que puedo hacer observaciones rápidas desde la ventana de mi casa.

Un saludo.

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